Dimensiones de la Personalidad
Los cinco grandes rasgos de personalidad, también llamados factores principales, suelen recibir los siguientes nombres: factor O (apertura a las nuevas experiencias), factor C (responsabilidad), factor E (extroversión), factor A (amabilidad) y factor N (neuroticismo o inestabilidad emocional), formando así el acrónimo “OCEAN”. Estas cinco grandes dimensiones y facetas de la personalidad son:
- Apertura a la Experiencia (Cultura, Intelecto, "Intelectancia"): Muestra la forma en que una persona tiende a buscar nuevas experiencias personales y concibe de una manera creativa su futuro. Se muestra abierta a la experiencia, tiene una relación fluida con su imaginación y su cognición, es consecuente con sus emociones y la de los que le rodean. No presenta dificultades ante los cambios de la rutina y suelen poseer conocimientos sobre amplios temas debido a su curiosidad intelectual y su formación. Muestran mentalidad de crecimiento. Su opuesto es la Cerrazón a la Experiencia (o al Cambio), mentalidad fija.
- Responsabilidad (Conformidad, Seguridad): Con este rasgo se hace referencia a cuán centrado está el sujeto en sus objetivos, además de cómo de disciplinado se muestra para la consecución de dichos fines. Podríamos decir que la persona con alta puntuación en el factor C es un individuo organizado, con capacidad de concentración, que termina sus tareas y que piensa antes de tomar una decisión, sin perder la perspectiva a medio y largo plazo. En definitiva, la responsabilidad se plasma en, por una parte, pensar y planear las cosas de un modo estructurado y organizado, y por otra parte, pasar de las ideas a la práctica.
- Extroversión (Surgencia): En un indicativo del grado en que el sujeto se muestra abierto con los demás y canaliza su energía en contextos sociales. Este factor E examina cuánto le agrada a un sujeto estar rodeado de otras personas, cuánto le gusta expresarse ante los demás, etc. Las personas extravertidas buscan interactuar con otros y en los entornos sociales. Suelen ser comunicativas y asertivas. El concepto fue desarrollado por Carl Jung. Su opuesto es la Introversión, que se caracteriza en personas reservadas, que a menudo son tachados de antipáticos. Suelen ser ciertamente independientes, prefieren la rutina y el ambiente familiar.
- Agradabilidad (Simpatía): Es el grado en que la persona se muestra respetuosa, tolerante y tranquila. La persona amable es aquella que confía en la honestidad de los otros individuos, tiene vocación para ayudar y asistir a quien lo necesite, se muestra humilde y sencillo, y es empático hacia las emociones y sentimientos ajenos. Son tendentes a evitar conflictos y suelen tener redes de apoyo social sólidas. Este rasgo de personalidad se plasma en el tipo de conductas prosociales que la persona aplica al relacionarse con las demás. Tienen un trato educado y normas de cortesía y respeto. Si su comportamiento está poco enfocado a hacer sentir cómodos y/o bienvenidos al resto de personas, el grado de amabilidad será bajo; pero si se invierten esfuerzos en tener en cuenta los intereses, gustos y puntos de vista de los demás, es alto.
- Neuroticismo (Estabilidad Emocional, Inquietud): La estabilidad emocional define en qué grado una persona afronta sin problema las situaciones complicadas de la vida. El neuroticismo es un rasgo de personalidad que describe la tendencia de las personas a experimentar emociones negativas y dificultades para mantener la estabilidad emocional. Suelen desregularse emocional y cognitivamente ante situaciones percibidas como de estrés intenso. Dentro de los rasgos de personalidad, el Factor N es aquél que encontramos con alta puntuación en las personas con problemas para equilibrar sus emociones y que suelen experimentar cambios de humor bruscos. Suelen ser personas con mucha tendencia a la rumiación y a la anticipación pronunciada y negativa.
En cualquier persona es importante que tenga un funcionamiento correcto y ordenado de todas y cada una de las dimensiones de la personalidad de forma conjunta y coordinada. La disfuncionalidad en cualquiera de ellos nos puede llevar a problemas en nuestro desarrollo diario y a trastornos graves de personalidad.